El quiromasaje es una de las cosas a las que quería dedicarme. Ya hemos avanzado algo más de medio curso, en la parte de teoría hemos terminado con la anatomía, y patologías (artrosis, esguinces, celulitis, varices, epicondilitis, neuralgia-cervico-braquial, lumbalgias… y muchísimas cosas mas x_x ).
Seguramente vaya anotando cosas de clases anteriores.
Este lunes 28 ha sido divertida la clase, no me dormí! Y es que hemos estado practicando “primeros auxilios”. Hemos anotado cuatro cosas básicas de qué se debe hacer y qué no se debe hacer.
Ante todo es muy importante que tengamos en cuenta que los “primeros auxilios” son esas técnicas a realizar para EVITAR que la persona afectada empeore. Por lo tanto, habrá que tener diversos puntos en cuenta:
- La seguridad, ante todo la nuestra y en segundo lugar, la del accidentado.
- Hacer una valoración de la situación: tanto del entorno como de la persona afectada, cuando llamemos al teléfono de urgéncias, deberemos saber en qué estado está el afectado.
- Tener unos conocimientos mínimos de primeros auxilios.
- No "hacerse el héroe".
- Nunca hay que improvisar.
Después de todo esto, hemos pasado a practicar las técnicas más sencillas y necesarias.
En primer lugar hemos aprendido cómo tomar el Pulso manualmente: nunca hay que tomarlo con el dedo Pulgar ya que tiene pulso propio y nos podría confundir. Debemos tomar el pulso o en la arteria de la muñeca o bien en la arteria que hay al lado de la tráquea, que es la más fiable. Se puede hacer en 15’’ 30’’ o 60’’. Las pulsaciones que tomes en 15 segundos las multiplicas por cuatro, las de 30 por dos y las de 60 por uno, para así saber las pulsaciones por minuto de la persona.
Naturalemnte en una situación de emergéncia solo tomaríamos el pulso para asegurarnos de que esa persona sigue viva y que su pulso sea normal.
Luego hemos pasado a tomar la presión arterial “manualmente”. Ponemos el manguito del Esfingomanómetro en el brazo izquierdo (porque es el que está más cerca del corazón), luego escuchamos los latidos con los “auriculares” de los médicos, el Fonendo y colocar la membrana que percibe el sonido bajo el manguito en contacto con la artéria. Hinchamos el manguito y dejamos escapar poco a poco el aire para fijarnos en la aguja que indica la presión del manguito: en el momento que la aguja pasa por los números y oímos el primer latido, esa es “la máxima” y cuando dejamos de oír el ultimo latido, nos indica “la mínima” .Seguramente nos marcará 120 de máxima y 70 de mínima, es lo normal (que reducido lo entendemos como a 12 y a 7).
Después, el profesor nos comentó cómo deberíamos responder a una persona que sufre una hemorragia nasal:
NUNCA hay que poner la cabeza hacia atrás, ya que esa persona podría ahogarse con su propia sangre. La cabeza tiene que estar siempre hacia delante y no introducir algodón porque podrían quedarse restos dentro de la nariz, en tal caso seberíamos poner una gasa.
Al acabar ese tema, tocamos por encima la sesión de: qué hacer si alguien se está ahogando al haber respirado agua.
Esta parte ha quedado pendiente para la próxima clase, pero básicamente podríamos hacer el boca-boca, para que entre el aire y eso haga salir el agua o líquido que haya en los pulmones.
Por último, nos ha enseñado qué hacer si alguien se ahoga con algún objeto extraño que tapona vías respiratórias. El conducto está taponado por tanto si damos palmadas en la espalda es probable que empeoremos la situación ya que los músculos de alrededor del conducto se contraen, o bien hacemos que la sustancia baje y provoquemos un retroceso en la expulsión del objeto. Si hubiera que dar palmadas en la espalda, ante todo pondríamos a la persona boca abajo, para que el material que obstruye el conducto salga por la boca.
Otra técnica es la Maniobra de Heimlinch. Tiene que efectuarse de forma rápida para que sea efectiva.
Ponemos a la persona de espaldas a nosotros y ponemos una pierna nuestra entre la dos suyas para equilibrar el peso de ambos, cerrar la mano en puño con el dedo pulgar escondido en él para evitar hacer daño al accidentado y colocamos esa mano en la boca del estómago, debajo del esternón y de las ultimas costillas, con al otra mano ayudaremos a la del puño.
Empujamos muy rápidamente y con fuerza hacia adentro de y hacia arriba para sacar el aire a presión, y con él el cuerpo extraño que tenía dentro.