Todo me afecta, todo me da rabia, todo me hace enfadar
Luego las lágrimas de impotencia, lagrimas de culpa y, al
final, lagrimas por querer ser perdonada.
Todo lo hago mal o todo me sale mal…
Dicen que cada uno se construye su destino y su carácter, y eso es verdad, pero a veces no
sé qué hacer para cambiarlo. No quiero ser así. Antes no era así.
La vida y las circunstancias hacen maduras a la gente. Pero conmigo
es al contrario: de pequeña era más madura, y ahora solo soy una niña llorona.
Quiero que el mundo esté por mi, que ría mis gracias, que me
halague en las cosas que hago bien, que me ayude en cada momento. Pero el mundo
está demasiado ocupado para prestarme tanta atención.
Hago daño a la gente que me rodea, y lo peor es que sabiendo
que estoy actuando mal, sigo haciéndolo.. Por orgullo, por rabia, o por lo que
sea… Pero al final, acabo no teniendo ni una cosa ni otra. Solo un día triste.
Me pregunto si será solo una época, o será que estoy forjando un carácter…